jueves, 15 de agosto de 2019

DeCS Descriptores en Ciencias de la Salud

Siguiendo con complementos (como la búsqueda en fuentes de información rigurosas o la Escala PEDro para analizar ensayos clínicos) para facilitar una búsqueda de evidencia científica relacionada con la CIF, analizamos la importancia de los DeCS o Descriptores en Ciencias de la Salud.


Se trata de un vocabulario estructurado y multilingüe para servir como un lenguaje único en la indización de artículos de revistas científicas, libros, anales de congresos, informes técnicos, y otros tipos de materiales, así como para ser usado en la búsqueda y recuperación de asuntos de la literatura científica en diferentes fuentes de información.

Fue desarrollado a partir del MeSH - Medical Subject Headings de la U.S. National Library of Medicine (NLM) con el objetivo de permitir el uso de terminología común para búsqueda en múltiples idiomas, proporcionando un medio consistente y único para la recuperación de la información.

Su empleo se está generalizando cada vez más en congresos y jornadas de profesionales, de tal manera que permita la identificación de comunicaciones de forma más ordenada y ajustada a los objetivos de investigación.

Para ubicar un término DeCS adecuado, simplemente con una búqueda por palabra clave se puede acceder al término propuesto, con una descripción, y a su traducción al inglés.

Referencia:

http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm.

miércoles, 14 de agosto de 2019

Análisis de ensayos clínicos con la Escala PEDro

PEDro es una base de datos sobre Fisioterapia Basada en la Evidencia. Todos los ensayos de PEDro se evalúan independientemente para medir la calidad. Esos índices de calidad se utilizan para orientar rápidamente a los usuarios sobre ensayos que tienen más probabilidades de ser válidos y de contener suficiente información para orientar a la práctica clínica. Ha sido creada por Institute for Musculoskeletal Health, School of Public Health de la Universitidad de Sydney y está a cargo del Neuroscience Research Australia (NeuRA).

Utiliza una escala (la Escala PEDro) con 11 preguntas que deben ser respondidas con un Sí o un No. Sólo los ítems del 2 al 11 se tienen en cuenta para la puntuación, por lo que ésta varía entre 0 y 10.
Aunque no se ha establecido una correlación entre puntuación y calidad de la metodología, un grupo de revisores propuso la siguiente orientación: 9-10 como "excelente", 6-8 "buena", 4-5 "regular" y menos de 4 "pobre".

Las preguntas de esta escala son:

  1. Los criterios de elección fueron especificados.
  2. Los sujetos fueron asignados al azar a los grupos (en un estudio cruzado, los sujetos fueron distribuidos aleatoriamente a medida que recibían los tratamientos)
  3. La asignación fue oculta
  4. Los grupos fueron similares al inicio en relación a los indicadores de pronóstico más importantes
  5. Todos los sujetos fueron cegados
  6. Todos los terapeutas que administraron la terapia fueron cegados
  7. Todos los evaluadores que midieron al menos un resultado clave fueron cegados.
  8. Las medidas de al menos uno de los resultados clave fueron obtenidas de más del 85% de los sujetos inicialmente asignados a los grupos.
  9. Se presentaron resultados de todos los sujetos que recibieron tratamiento o fueron asignados al grupo control, o cuando esto no pudo ser, los datos para al menos un resultado clave fueron analizados por “intención de tratar”.
  10. Los resultados de comparaciones estadísticas entre grupos fueron informados para al menos un resultado clave.
  11. El estudio proporciona medidas puntuales y de variabilidad para al menos un resultado clave.
Para investigar en el marco de la CIF, es necesario emplear herramientas selectivas, ya que los contenidos de la Clasificación son subjetivos, en algunos casos, y requieren de un rigor de recogida de datos y análisis alto.

Referencia

domingo, 11 de agosto de 2019

Fuentes de Información: Intervención Sanitaria y Educativa en el marco de la CIF

La Clasificación Internacional de Funcionamiento lleva 18 años sin actualizarse, pero eso no significa que se haya paralizado su evolución.
Hay que entender la Clasificación como un diccionario o como un atlas: no es un documento de respuestas, sino de indicios y de estructura. Lo importante es lo que los investigadores desarrollan en este marco.


3553 artículos aparecen en Medline con las palabras clave "international functioning classification".
En años, desde el 2001 se van incrementando el número de publicaciones, estabilizándose a partir del 2011 con un número superior a 250 anuales.

En el año 2014 se aprueba por el comité específico el término MESH:


La búsqueda de artículos con una población específica o un método de intervención complementada con los términos CIF nos ofrecerá una selección en la que estará implícita (por lo menos mencionada) la filosofía de la CIF y por extensión, la de la Organización Mundial de la Salud.

Por otra parte, muchas páginas de sociedades, asociaciones y entidades de referencia hacen una alusión directa a la CIF:


Y a partir de estas sencillas búsquedas podemos acceder a fuentes de información que nos orienten sobre las últimas novedades de investigación relacionada con la CIF.




sábado, 10 de agosto de 2019

La CIF en Educación Especial (Portugal)

Si la utilización de la CIF en la sanidad y los servicios sociales en España es incipiente, su consideración en educación (y en educación especial en concreto) es todavía menor.
Pero podemos fijarnos en nuestro colega ibérico para reflexionar sobre sus aportaciones en el ámbito de la comprensión de la discapacidad pediátrica, de los facilitadores para el desarrollo de los alumnos y de las barreras que pueden presentar.

En el Decreto de 2008 se propone legislativamente la utilización de la CIF como marco de atención educativa a alumnos con necesidades especiales (aunque en el decreto de 2018 ya no se cita la Clasificación de forma expresa).

El artículo: "The use of the international classification of functioning, disability and health in an interactive perspective: the assessment and intervention of students' additional support needs in Portugal" de Silveira-Maia, 2018; ofrece gráficos descriptivos sobre el uso de esta herramienta en la educación especial:

Propone la utilización de la CIF como estructura (funciones, estructuras, actividades y participación) y como referencia conceptual para explicar tanto las características de los alumnos como sus necesidades contextuales de apoyo.



Establece una relación entre las reflexiones sobre la actitud del alumno y sus fortalezas y debilidades vinculadas a categorías de la CIF (en su versión para Infancia y Adolescencia).


Y propone un esquema para comprender mejor la relación entre las características del alumno y los dominios y componentes de la CIF.


El artículo termina reflexionando sobre la necesidad de ampliar un enfoque interactivo cuando se utiliza la CIF en contextos educativos, y el reconocimiento de que su uso va más allá del empleo de un lenguaje universal para implicar una forma integral de abordar las necesidades de los estudiantes

En resumen, parece que la iniciativa legislativa de Portugal para la Educación Especial (como fue la española en Servicios Sociales en 2007) incluye la CIF como referencia ideológica y terminológica, pero no termina de vertebrar esta relación de forma efectiva.

En el caso de Portugal, se estableció inicialmente el requerimiento legal para su uso educativo pero no se vio secundado con una formación específica para los profesionales, un análisis de las características de los alumnos global y multifactorial, un modelo de intervención transdisciplinar y unos documentos de refencia basados en la estructura y la terminología de la CIF.

Si se considera la utilización de la Clasificación en el modelo educativo español, deberíamos aprender de este proceso, aprovechar los avances conseguidos y subsanar las carencias.

Referencias:

Silveira-Maia M, Lopes-Dos-Santos P, Sanches-Ferreira M, Alves S, Silveira-Maia C. "The use of the international classification of functioning, disability and health in an interactive perspective: the assessment and intervention of students' additional support needs in Portugal" . Disabil Rehabil. 2018 Jul 10:1-9.

Práctica Basada en la Evidencia

La práctica basada en la evidencia se define como "la integración de la mejor evidencia científica con la experiencia clínica y los valores del paciente (y/o de su familia)".
Para proporcionar una intervención efectiva, debemos ser expertos en obtener la mejor evidencia disponible para informar sobre nuestra práctica. 

Los cinco pasos de la práctica basada en la evidencia son:
1. Formule su pregunta clínica.
2. Obtenga la evidencia con búsquedas bibliográficas.
3. Evalúe la evidencia de validez y aplicabilidad.
4. Combine esta evidencia con su experiencia clínica y la situación individual de su paciente para determinar el mejor curso de acción.
5. Examina tu rendimiento.

Paso uno: Formule su pregunta clínica

Existen dos tipos de preguntas: generales o específicas.
Las preguntas generales se relacionan con las fórmulas: ¿Qué? ¿Cuál? ¿Cómo? ¿Cuándo?.
Las preguntas específicas se descomponen con el sistema PICO en: Pacientes, Intervención/Comparación y Resultados (Outcomes).

Paso dos: Obtenga la evidencia con búsquedas

Existen muchas fuentes basadas en la web para obtener investigación clínica. Unos pocos
Los sitios basados ​​en evidencia son:
• Revisiones Cochrane en www.cochrane.org/reviews. Las revisiones Cochrane son metaanálisis de varios temas.
• TRIPdatabase (Convertir la investigación en práctica) en www.tripdatabase.com. Esta
base de datos realiza una búsqueda y muestra enlaces y metaanálisis basados ​​en evidencia, además de artículos individuales sobre terapia, diagnóstico, etiología y pronóstico. Estos enlaces nos enviarán a un sitio de PubMed usando los mismos términos de búsqueda. 

Paso tres: Evaluar para la validez clínica

La selección y ejecución de herramientas de valoración debe ser la adecuada a la población estudiada y a los objetivos de intervención definidos. Los resultados de este proceso serán los que determinen si la hipótesis de intervención es adecuada.

Paso cuatro: Combinar evidencia con juicio clínico

El siguiente paso es considerar tu propia experiencia y juicio clínico y el de tus colegas Las formas de acceder a las opiniones de otros profesionales incluyen preguntar en sus propios centros,
en grupos de estudio y redes sociales especializadas. Ahora combina la evidencia de investigación, tu experiencia clínica y la situación del paciente individual y formula tu respuesta sobre cómo
realizar mejor (o, en algunos casos, no realizar) la intervención para tu paciente.

Paso cinco: examina tu rendimiento

Una vez completada la intervención, evalúa tu desempeño: ¿Estás satisfecho con tu decisión? ¿El uso de la práctica basada en la evidencia ayudó? ¿Se benefició el paciente de la intervención? ¿Encontraste una manera efectiva de localizar la información?

Referencias

https://pediatricapta.org/ (Evidence-based Practice in Pediatric Physical Therapy)
https://www.fisterra.com/ (como-formular-preguntas-clinicas-contestables)